viernes, 26 de diciembre de 2008

6. Alicia

Alicia salió corriendo detrás de aquel conejo que tanto le había llamado la atención. Entonces, el conejillo travieso se metió por un huequecito. Alicia podría caber fácilmente por él, y esa era su intención: entrar. Se asomó con creciente curiosidad y tuvo la sensación de vacío, de que aquello no tenía fin.
Sacó la cabeza del huequecito y se sentó. Miró el paisaje, las flores... ¿Por qué tenía que seguir aquel conejito? Buah, ya vería otro.
Entonces, Alicia arrancó un par de flores del campo y se fue a su casa, a meterlas en agua.